Origen

El nombre

El nombre de Aleph viene de la afición a las matemáticas de uno de los socios fundadores. Aleph, cuyo símbolo es À , no solo es la primera letra de alfabetos como el protocananeo, hebreo, arábigo o persa, sino que es el símbolo que eligió Georg Cantor, uno de los matemáticos más geniales, enigmáticos y atormentados, para designar los números transfinitos. Así, À0 (alef-cero) equivale al infinito más pequeño, que es el infinito numerable o infinito de los números naturales, mientras que À1 (alef-uno) representa el cardinal del continuo. À1 = 2À0. La hipótesis del continuo asume que no hay ningún número entre À0 y À1. Es algo cuya demostración volvió (literalmente) loco a Cantor. Kurt Gödel demostró finalmente que dicha hipótesis es indemostrable y que solo puede admitirse como un axioma, zanjando definitivamente el tema.

Aleph es también el título de un cuento que da título a uno de los libros de culto de uno de los escritores más geniales, que es Borges. Por eso se utiliza en muchos círculos literarios (páginas web, etc.) y otras manifestaciones culturales.

Lo bueno es que el símbolo da juego y el significado mucho más. Tanto que es infinito…

El origen

Aleph es la historia de una familia: La familia Gómez Soriano tiene viñedos heredados de padres a hijos desde varias generaciones. Antes estos viñedos se cultivaban como un complemento a cualquier otra actividad profesional, y se llevaba la uva a la cooperativa. Cuando el padre de los hermanos propietarios de los viñedos falleció, se hizo cargo de ellos un familiar cercano, pero como no podía llevarlos, la madre, que es la propietaria, acabó arrendándolos a una persona del pueblo. Tras varios acontecimientos, Alberto Gómez Soriano recuperó los viñedos y Gregorio, su hermano, le propuso intentar hacer ellos mismos el vino en lugar de llevar al uva a la cooperativa.

El año 2013 se dedicó a recuperar los viñedos reconduciéndolos hacia un modelo de viticultura más moderno y exigente. La primera cosecha de 2013 no se pensaba aún vinificar, pero dada la excelente calidad, se optó por alquilar unas instalaciones cercanas y elaborar así el primer Aleph. Se repitió el proceso también con la añada 2014.

En 2015 se construye la bodega en una nave reconvertida y restaurada de la pedanía de Serradiel, junto a los viñedos, con idea de convertirla en un futuro cercano en una bodega tipo “chateau francés”.